Txomin Angós, ratificado como Presidente de la Confederación en la Asamblea

asamblea 2018

Uno de los planteamientos de la reunión fue luchar para que los recursos públicos vayan destinados a la escuela pública.

La Asamblea de Confederación de Ampa Gonzalo Anaya se reunió este fin de semana para ratificar a su nuevo presidente, Txomin Angós, de la FAMPA Enric Valor de Alicante y para establecer las líneas a seguir el próximo curso,  después de un curso en el que la Confederación ha dado un paso hacia adelante en inclusión, en movilizaciones contra la LOMCE, para la reversión de los recortes y en la reivindicación de ayudas para las familias.

La principal reivindicación puesta sobre la mesa recoge la decisión del TSJ de devolver el concierto a las aulas que la Conselleria d’Educació deshabilitó por decreto y, en general, “blindando” la enseñanza concertada acogiéndose a la norma estatal que regula el funcionamiento de los  conciertos.

Desde la Confederación de AMPA, mayoritaria de la escuela pública, el mensaje es muy claro: “Los recursos públicos deben destinarse a los servicios públicos prioritariamente, esa es la manera que entendemos lógica, de gestionar los servicios públicos”.

Mirando al futuro y al próximo curso académico, las familias de la pública establecen como puntos prioritarios para defender de cara a las administraciones el mejorar las infraestructuras de los centros educativos. “No queremos barracones para nuestros hijos e hijas, nos queremos que aprendan encajonados en aulas en las que hace frío en invierno y calor en verano y en las que el agua entra cuando llueve. Entendemos que gestionar es priorizar, por eso queremos que las prioridades se centren en lo importante, en dotar a los centros de instalaciones dignas para los estudiantes, que sean aptas para su aprendizaje. No queremos barracones y no queremos amianto en ningún centro público. La Unión Europea ofrece recursos para su eliminación definitiva, no entendemos cómo la Administración no se fija como prioridad eliminar el amianto aun sabiendo que es un peligro para la salud”.

Otro de los puntos importantes que más se debatieron fue el fomento de la participación de las familias en la educación. La representación de las familias en el Consejo Escolar de Centro debe ser paritaria, si no conseguimos incrementar esa participación no podremos nunca hacer oír la voz de las familias en la comunidad educativa.  Este es uno de los retos del próximo curso, continuar con más fuerza nuestra lucha por tener más representatividad y ser más partícipes en los órganos competentes en temas de educación. Más voz y voto se pide también en los Consejos Escolares Municipales para que estos órganos recojan la opinión de todos los colectivos que lo forman.

Otra de las líneas de trabajo se ha centrado en estar alerta y generar quejas referentes a la rotación del profesorado en algunos centros educativos, situación que no permite que los proyectos educativos se lleven a cabo en muchos casos, como por ejemplo las comunidades de aprendizaje. Apoyamos también a las educadoras/educadores porque consideramos que el trabajo que realizan en cada uno de los ámbitos es básico para mejorar la calidad de la enseñanza igualitaria y de inclusión que queremos. Queremos una escuela pública inclusiva y estaremos al lado de las familias en lo que necesiten porque solo así conseguiremos una enseñanza democrática.

Y sobre la calidad de la escuela pública, otro de los puntos en los que focalizaremos las acciones es la bajada de ratios. Que haya menos niños/as en el aula significa aumentar la calidad de la enseñanza.

Todas estas mejoras que defendemos para la escuela pública necesita recursos que queremos que se reviertan, por parte de la Administración en un servicio público de educación de calidad, como prioridad en detrimento de la educación concertada.