LAS FAMILIAS DECIMOS NO A LA SUPRESIÓN DE UNIDADES EN LOS CENTROS PÚBLICOS

arrantjament a la Malva

 

Documento entregado por registro a la Conselleria d’Educació

La confederación Gonzalo Anaya ha acudido hoy a la Conselleria de Educación para entregar un escrito en el que se recoge su oposición a que se eliminen unidades en centros públicos de enseñanza para el próximo curso escolar. A entrega de escrito en las dependencias de la administración ha coincidido con la reunión que los padres y madres de la escuela pública tenían con el Director General de Política Educativa, Jaume Fullana, para tratar entre otras cosas, puntos de interés que afectan a las familias como la publicación del arreglo escolar para el próximo curso. “Entendemos que la iniciativa de eliminar unidades para el próximo curso significa NO apostar por la escuela pública, que nuevamente pierde servicios. Es dar la espalda a una enseñanza pública igualitaria, universal, laica, democrática y de calidad y seguiremos luchando hasta que el sistema educativo público sea gratuito para todos los niños y niñas y sea la mejor opción para las familias en su desempeño por formar a nuestros hijos e hijas para un futuro menos mercantilista y más dirigido a valores”, comenta Màrius Fullana, Presidente de la Confederación Gonzalo Anaya.

El arreglo escolar presentado por el gobierno autonómico se ajusta solamente a valores numéricos, sobre ellos han distribuido el cierre y habilitación de unidades, pero “entendemos que la educación va más allá de los números y debe responder a criterios que no sean exclusivamente económicos. Para nosotros, la calidad de la enseñanza es el pilar central de lo que defendemos como educación pública. En lugar de cerrar aulas, bajemos las ratios y ofrezcamos en los centros públicos una enseñanza más personalizada, atendiendo a la diversidad y a las necesidades de aprendizaje de una manera más eficiente”.

Otra de las propuestas que ponemos sobre la mesa y que reivindicamos es que, en lugar de eliminar aulas, el Gobierno Autonómico apueste por la educación pública, y elimine en primer lugar unidades o centros concertados para dar prioridad a la educación gratuita a la hora de la matriculación. Prioricemos el funcionamiento público frente al concertado, y que el Gobierno Autonómico dirija sus esfuerzos en llenar las aulas de los colegios públicos, en lugar de recortar recursos. La Confederación apuesta por una escuela sin concertación. Manteniendo las unidades públicas estamos garantizando un derecho básico de la ciudadanía como es la enseñanza gratuita, estamos apostando por el profesorado, por mantener las ayudas a los centros públicos. Eliminar aulas significa perder esos recursos, dar un paso atrás en la mejora de la calidad de la enseñanza y dejar paso a que la concertada sea la opción alternativa a los centros, que a partir de esta actuación no puedan ofrecer algún curso de enseñanza obligatoria.

Las federaciones que conforman la Gonzalo Anaya han escuchado las quejas de las ampa y sus alegaciones. En la provincia de Castellón, 8 centros (el CEIP Blasco Ibáñez, el CEIP Antonio Armelles y el CEIP Villa de Castelló; el CEIP Francés Roca i Alcaide de Borriana; el CEIP Carlos Sarthou, el CEIP Concepción Arenal de Vila-real; el CEIP Torreblanca de Torreblanca y el CEIP D. José Alba de la Vilavella) perderán un aula de primaria el próximo curso, lo que supone el cierre de cuatro o cinco aulas en total desde el inicio de los recortes, y la pérdida de 7 u 8 profesores en total. Teniendo en cuenta que en estas circunstancias no se garantiza tutores en todas las aulas, estos alumnos tendrán tutorías compartidas, una atención más deficitaria para los alumnos de necesidades educativas especiales, no habrá desdoblamientos ni refuerzos, lo que creará una situación de desigualdad con otros alumnos del mismo municipio en cuanto a calidad de la enseñanza.

Un episodio aparte ocupa el colegio Mestre Canós San Martín de Castellón, al que se le suprime una unidad de infantil, lo que provocará una situación de desventaja a la hora de recibir matriculaciones nuevas, lo que supone poner en peligro el futuro del propio centro.

En Valencia el arreglo escolar también ha supuesto una merma en unidades y recursos en centros de diferentes localidades. En la zona de la Malva-rosa ya han iniciado acciones contra el arreglo escolar. Tres son los centros afectados en los que se reducen las aulas en la etapa infantil: el CP Cavite, el CP Malva-rosa y el CP Ballester Fandos. También el barrio del Cabanyal, donde sólo hay un colegio público, puede ver mermada la oferta educativa.

Esta misma tarde se han iniciado protestas en el CP Cavite en defensa de la escuela pública, y en estos momentos se está realizando un encierro dentro del centro para exigir la continuidad de las aulas de infantil en los centros afectados. “Si la administración pública no garantiza la educación pública, ¿quién la garantiza?”, comenta un miembro de la comunidad educativa del centro CP Cavite. Por otra parte, el director del CP Ballester Fandos se ha referido a la escuela pública como “el lugar donde están garantizados los derechos lingüísticos”.

“Continuaremos haciéndonos eco de las alegaciones de nuestras ampa, y llevaremos adelante nuevas acciones de protesta para defender a la escuela pública, que es la de todos”, concluye Màrius Fullana.